Se une al equipo para liderar proyectos de inteligencia e investigaciones forenses en España y Latinoamérica.
Tu formación combina Relaciones Internacionales, Traducción e Interpretación, y un máster en Política de los Conflictos y la Violencia por la Universidad de Leicester (Reino Unido). ¿Qué fue lo que te atrajo de estos campos y cómo ha influido en tu enfoque profesional?
Desde el inicio de mi trayectoria he tenido claro que la formación es una herramienta fundamental para construir una carrera sólida. Por eso siempre he apostado por el aprendizaje continuo y por complementar mi curiosidad intelectual con una preparación rigurosa.
Al comenzar mis estudios universitarios descubrí dos cosas que marcaron mi camino: que tenía una gran capacidad para gestionar y analizar información compleja, y que me apasionaban los temas vinculados a la seguridad internacional (terrorismo, conflictos armados, crimen organizado…). Esa combinación me llevó a identificar muy pronto que mi vocación estaba en el análisis de inteligencia. Aun sabiendo que en 2015 era un ámbito con muy pocas oportunidades en España, decidí apostar por él y tratar de llegar a ser de las mejores del sector.
Con ese objetivo, fui construyendo una formación multidisciplinar que reforzara mi capacidad analítica desde distintos ángulos. Mientras cursaba Relaciones Internacionales y Traducción e Interpretación, realicé prácticas en tres instituciones públicas —Defensor del Pueblo, Guardia Civil y Ministerio de Defensa— que me permitieron entender de primera mano cómo se trabaja con información sensible y cómo se toman decisiones en entornos institucionales. Al salir de la carrera, estudié un Máster en Gestión de la Información, ya que me parecía que tenía más salidas laborales que un Máster en Inteligencia.
Aunque durante mis prácticas estuve centrada en el análisis de inteligencia aplicado a la seguridad internacional, pronto descubrí el enorme potencial del análisis de inteligencia en el ámbito corporativo. Era un campo apasionante y exigente, que requería nuevas competencias, por lo que decidí reforzar mi perfil con un MBA y dos certificaciones clave en mi sector: anti-blanqueo de capitales y prevención del fraude.
Por último, estudié un tercer Máster, el de Política de los Conflictos y la Violencia, que estaba enfocado a temas de seguridad internacional, por si en algún momento me animaba a hacer un Doctorado en mi tiempo libre.
En conjunto, esta combinación de estudios y experiencias ha moldeado un enfoque profesional muy orientado al rigor, la interdisciplinariedad y la capacidad de adaptación. Me ha permitido entender la inteligencia no solo como una herramienta para la seguridad, sino como un recurso estratégico para la toma de decisiones en cualquier organización.
¿Cómo dirías que tu formación académica te ha preparado para abordar proyectos complejos en consultoría y análisis de información?
Estudiar y trabajar al mismo tiempo requiere de un gran esfuerzo, organización y disciplina, aparte de tener que renunciar a gran parte de tu tiempo libre. Esto me ha permitido desarrollar una gran capacidad de trabajo, además de aportarme conocimientos en distintas áreas.
Has publicado trabajos vinculados a temas como OSINT, geopolítica y ciberespacio. ¿Qué habilidades desarrollaste en esa etapa que ahora sigues aplicando?
Publicar artículos en distintas revistas (principalmente, del Ministerio de Defensa español) me ha permitido ahondar y aprender más sobre distintos temas, mejorar mis habilidades de expresión escrita e identificar lagunas de conocimiento (es decir, darme cuenta de qué conocimientos necesitaba adquirir para lograr un artículo más completo). También, escribir artículos me ha servido para obligarme a ponerme en la piel del lector e identificar aquellas frases que tendría que rehacer para que la lectura fuera más fluida a la par que absorbente. Las habilidades de comunicación son esenciales para ser analista de inteligencia, ya que el producto que entregas a tu receptor (en mi caso, los clientes) es un informe escrito.
Además, publicar me ha dado visibilidad en el sector y me ha permitido algo muy importante en el mundo laboral: hacer contactos e intercambiar opiniones con expertos, de los que he aprendido mucho.
Antes de unirte a Atlas, ¿en qué tipo de proyectos o áreas has trabajado principalmente? ¿Puedes compartir algún ejemplo?
Atlas ha sido mi principal cliente desde que salí de mi anterior empresa (Kroll) en la primavera de 2024, cuando decidí ponerme por mi cuenta como investigadora freelance. Durante este año y medio trabajando para Atlas como subcontratista he estado en proyectos muy interesantes y complejos, donde me he sumergido en el mundo del testaferrato y las empresas pantalla para detectar fraudes, blanqueo de capitales y alzamiento de bienes.
Los últimos casos en los que he trabajado para Atlas han sido búsquedas de activos en Latinoamérica, es decir, la búsqueda de propiedades de distinta naturaleza (propiedades inmobiliarias, empresas privadas, propiedad intelectual, vehículos…) con el fin de que el cliente final pudiera solicitar a un juez una orden de embargo para cobrar una deuda. Estos casos me han permitido identificar patrones y entender cómo se transfieren fondos mediante estructuras corporativas internacionales muy complejas, que incluyen paraísos fiscales.
Has combinado el análisis de inteligencia con divulgación en revistas y publicaciones. ¿Cómo te ha enriquecido esta dimensión editorial tu forma de abordar el análisis de datos e información?
Para escribir un buen artículo he tenido que hacerme muchas preguntas a mí misma, que son prácticamente las mismas que me hago cuando redacto un informe de inteligencia: desde dónde encontrar la información para crear el contenido (en qué bases de datos, en qué libros o periódicos, etc.) hasta qué fuentes son verídicas y de calidad y qué información puede ser descartada por su poca relevancia para el objetivo perseguido.
¿Qué te motivó a unirte a Atlas Value Management y qué fue lo que más te atrajo de nuestra propuesta?
Diría que son varios los motivos que me han llevado a unirme a Atlas: por un lado, las propuestas y proyectos tan interesantes en los que están trabajando, el buen ambiente de trabajo (que considero esencial para poder rendir al máximo), su apuesta por el talento y las posibilidades de crecimiento y, por otro, el poder seguir aprendiendo de uno de sus socios, Ignacio Cortés, que fue el Managing Director del departamento en el que yo trabajaba en Kroll.
Ignacio Cortés delega mucho en sus empleados y se preocupa por darnos flexibilidad para poder conciliar la vida laboral con la personal. Además, sabe motivar al personal y actúa como un líder, no un jefe. Desde que empecé a colaborar con Ignacio Cortés a través de Atlas, he podido crecer a nivel profesional todo lo que no pude en mi anterior empresa, por lo que le estoy muy agradecida.
¿Qué funciones específicas desempeñarás en Atlas y qué aportes esperas hacer desde tu área de especialización?
Como Manager, en Atlas voy a liderar y desarrollar tanto investigaciones internas (forensic) como externas (inteligencia). Mis funciones serán muy variadas: desde la relación con los clientes hasta el diseño y supervisión de la investigación, lo que conllevará la gestión de presupuestos, la contratación de proveedores, y la coordinación con otros empleados de Atlas, entre otros.
Mi objetivo es lograr que nuestros clientes confíen en nuestro trabajo y profesionalidad, y que queden satisfechos con nuestras investigaciones. Mi sueño sería crear un equipo con los mejores investigadores y consolidar Atlas como un referente en investigaciones e inteligencia en España y Latinoamérica.
¿Qué tendencias ves emergentes en análisis de información, riesgos o gobernanza de datos que deberían ser prioritarias para las empresas en 2026?
Principalmente, el uso de la Inteligencia Artificial (IA) en las investigaciones. Si bien existe el reto de cómo mantener la confidencialidad de los datos de una investigación usando la IA, el uso responsable de la misma puede facilitar y simplificar tareas como la identificación de conexiones entre personas y/o empresas, el resumen de ingentes cantidades de información, o el detalle de los pasos a seguir para encontrar determinado tipo de información en una base de datos específica.
En tu opinión, ¿cómo se interrelacionan la seguridad, el análisis estratégico y la consultoría de riesgos en el entorno actual?
Todo está interrelacionado. Si bien en las investigaciones corporativas no suele ser necesario tener en cuenta el componente geopolítico, las empresas deben asumir que los riesgos ya no provienen únicamente de dinámicas internas o del mercado, sino también de actores estatales y no estatales que operan en un contexto global cada vez más complejo.
Por ello, resulta esencial adoptar un enfoque multifactorial que combine la comprensión del entorno, la anticipación de amenazas y la capacidad de respuesta. La prevención y la preparación son la base: desde la implantación y revisión de programas de compliance y políticas internas, hasta el diseño de escenarios y planes de contingencia que permitan a las organizaciones anticiparse a riesgos emergentes, incluidos los de naturaleza geopolítica.
En definitiva, la interrelación entre estas disciplinas permite a las empresas no solo protegerse, sino también tomar decisiones estratégicas mejor informadas y más resilientes.
Si tuvieras que definir en una frase tu enfoque profesional o tu filosofía de trabajo, ¿cuál sería?
Excelencia, constancia, curiosidad y mente abierta.

